Adiós gente.
Adiós sitios.
Adiós nostalgias.
Todo eso ya no es.
Se fue.
Desapareció.
Es inútil
dedicar tiempo
a lo que no existe.
Adiós pasado.
Adiós anécdotas.
Adiós humo y nada.
Anoche
me despedí
de todo lo vivido
y enterré
a los que fui
en la tumba del olvido.
Esta mañana
en el espejo
hay un hombre inquieto.
Soy yo.
El reiniciado.
Serio.
Callado.
Atento y dispuesto.
En busca de un mundo nuevo.